MIS ULTIMOS 30 DIAS

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VERDADES COMO PUÑOS

"Nulla aesthetica sine ethica. Ergo apaga y vámonos" (No hay éstética sin ética). JOSÉ MARÍA VALVERDE.


martes, 27 de enero de 2009

Bien empieza el año: marca personal en media maratón. 1:31:43

(XXVI Mitja Marató de Sitges. Sitges. 11.01.09. 21 km y 97.5 m)




Por suerte la salida de la carrera tendrá lugar a las 10 de la mañana, en lugar de las 9, hora habitual para la mayoría de carreras populares... Por suerte digo, dada la climatología y la situación geográfica de la prueba: Día frío en Sitges, a 45 minutos de Barcelona en tren. He venido con la familia en tal transporte, con holgura de tiempo suficiente, y el trayecto desde la estación hasta la zona de salida es agradable, cómo no, pues Sitges es una población con mucho encanto, pero hace un frío terrible o, como suele decirse técnicamente, de cojones. A pesar de que las nubes de ayer han desaparecido, y de que luce el sol, hace bastante frío, sí...


Recojo mi dorsal en la zona de salida, allí veo a Oriol, y después empiezo mi calentamiento con toda la calma, con pocas ganas de despojarme del cortavientos y el pantalón de chandal. Tan pocas ganas, que me los dejo puestos... Y después de los habituales sencillos ejercicios para calentar las articulaciones, a trotar un poquito, que queda media hora para la salida. Oriol me comenta que ha estado a punto de no venir, pues el día anterior se encontraba muy mal, y que hoy se contentará con acabar entero. Yo pasé molestias parecidas el martes y el miércoles: me pasé el día de reyes postrado en el lecho víctima de una gripe intestinal; sin duda, ha sido la peor noche de reyes de mi vida, viajes interminables de ida y vuelta al lavabo sin saber por qué orificio corporal iba a desahogar mi angustia, pero nada salía de mí... Pero bueno, aquí estamos, alive and kicking!

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"Wrong Side of the Road". TOM WAITS.
Doy un par de vueltas, y me enchufo mi 1/4 de litro habitual de bebida isotónica. Me despojo ya del chandal, y ahora llega el primer error de la carrera: falta demasiado poco tiempo para tomar la salida, y aún estoy en la cola de los lavabos para efectuar la última micción, la que en algunos círculos catalanes de corredores se conoce como la pixadeta de la por ("la meadita del miedo").
Para cuando acabo, apenas faltan 5 minutos para que se dé la salida. Para colmo de males, la calle de salida es muy estrecha, así que me sitúo como puedo. No hay cajones de salida, así que no tengo manera de averiguar si estoy bien situado (luego descubrí, para mi pesar, que me coloqué demasiado atrás). El pistoletazo se demora porque, según anuncia el speaker, aún hay faltan corredores por situarse y, finalmente, partimos.


Fotograma de mi salida

Nos aguardan 21 kms y 97 metros y medio, en un recorrido muy agradable, bastante llano, y que transcurrirá mayoritariamente por el paseo marítimo de Sitges, parte del centro urbano y la carrretera a Vilanova. Es mi primera competición fuera de Barcelona, y estoy muy contento de correr en Sitges, ya que cada año me dejo caer por aquí unos días, y disfruto corriendo arriba y abajo por el paseo marítimo, contemplando el mar y las siluetas de la iglesia y el hotel Terramar, según vaya en un sentido u otro.



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Salida de Oriol

Enseguida, me doy cuenta de que en la salida he cometido el segundo error de la carrera, bastante grave también. Cuando estamos en pleno paseo marítimo, ya me he zafado de los corredores lentos que me rodeaban, y empiezo a correr en lugar de trotar, consulto mi pulsímetro y, ¡horror!, está a cero. Es lo que pasa cuando pulsas el botón de "on" y no compruebas que el cronómetro esté en marcha... Maldición, porque eso significa que me quedaré, señores, sin referencias sobre mi tiempo final de carrera, ¡qué rabia! Por suerte, al poco rato me parece ver a Oriol por delante de mí, y sí, es él. Acelero un poco para ponerme a su altura y, sabiendo que él lleva puesto su velocímetro, le pregunto a qué ritmo estamos rodando. Me contesta que a 4' 45" el km. Le replico que eso es terriblemente lento para mí, que para mejorar mi marca, que es el objetivo que me he marcado para hoy, tengo que correr a una media de 4' 26" por lo menos. Estando físicamente mermado, Oriol me invita a que siga a mi ritmo. Así que me despido de él y pego un acelerón, para recuperar el tiempo perdido en tan lenta salida...



... Dejamos el paseo marítimo por el momento - el recorrido prevé pasar hasta 3 veces por el mismo - , y ya estamos en el km 3. Mi parcial desde el 2 hasta el 3 es bueno, ya voy recuperando. Y del 3 al 5 voy al fortísimo ritmo de 4' 15" el km. Para mejorar mi marca, conseguida en la Media Maratón de Barcelona disputada en febrero 2008 - mi única competición de media maratón hasta la fecha - me basta con bajar de 4' 26" el km. En los kms 6 y 7 bajo un poco el ritmo, el trazado es más bien pendiente. Llegando al punto kilométrico 7 se ve el rótulo del 19, por el que se pasará de regreso. No puedo evitar hacer una broma al pasar junto a él, diciendo en voz alta: "¡Venga, vamos, que estamos en tiempo de record del mundo, km 19!". Se escuchan algunas risas; acabamos de rebasar el primer tercio de carrera y aún hay fuerzas y sentido del humor...

Voy corriendo a gusto, ya hemos pasado por segunda vez por el paseo marítimo, dejamos el núcleo urbano y nos vamos hacia la carretera de Vilanova. Allí hay una subida pronunciada y los tiempos parciales se resienten. 4' 45", 4' 35"... Habrá que recuperar a la vuelta, que obviamente será bajada. Además, he empezado a notar molestias en mi maltrecha planta izquierda, aún recuperándose de las ampollas que he sufrido las últimas semanas. Demasiado pronto, aún queda más de la mitad del recorrido... Por cierto que mientras vamos de subida , nos cruzamos con el grupo de cabeza, que ya va en bajada. Roger Roca, el extraordinario atleta del FC Barcelona, que se inscribió a ultimísima hora - la noche anterior - va en cabeza en solitario, destacado del grupo perseguidor. Le animamos con ganas ( Roger acabó ganado con 1h 07' 32", a casi un minuto del segundo clasificado).


Bueno, rebaso el km 11 en 48' 56". Es una media de 4' 27"; hay que apretar el ritmo para mejorar la marca. Recojo el agua del segundo avituallamiento y, como suelo hacer en todas las carreras, aprovecho la bajada para acelerar. Gracias a ello consigo parciales de 4' 01" y 4' 05" entre los km 11 y 13. Pulsaciones bien, una media de 174 (91% de mi frecuencia cardíaca máxima) en estos 2 km. Pero pronto empezará el calvario... Por cierto que hacia el minuto 45' he ingerido media barrita de cereales. No he visto que ningún corredor haga la propio; allá cada cual. Yo lo que sé es que el glucógeno muscular se gasta a partir de los 60' de ejercicio continuado, con mayor motivo a la intensidad que estoy corriendo, por lo que es conveniente reponer con hidratos de carbono de rápida asimilación (azúcares simples). En mis tiradas largas de entrenamiento los domingos (por ejemplo hoy 25 de enero han sido 24 km, 2 horas corriendo), siempre salgo con una botella de 1/2 litro de bebida isotónica - bien fría, así se absorbe con más rapidez - y una barrita de cereales fraccionada en dos porciones. Me he acostumbrado ya a comer mientras corro, incluso yendo a saco en bajadas. Aquí, siendo una media maratón y Gatorade uno de los patrocinadores, esperaba que al menos en el avituallamiento del km 15 hubiese bebida isotónica, pero nanay, agua...



Bien, hasta el km 14 aún ruedo muy rápido, a 4' 18". Y del 14 al 17 pongo el piloto automático, y corro a ritmo de 4' 23" / km. Del 17 al 18 es cuando empiezo a notarme falto de fuerzas. Veo que en este km me adelantan unos cuantos corredores. No todo el mundo compite en estas pruebas, hay quien se lo toma como entrenamiento y por tanto corre en positivo,de menos a más, y eso explica que alguno me adelante y parezca fresco como una lechuga, pero es un hecho que he bajado el ritmo en este km. En efecto, lo completo en 4' 29". No es un desastre, seguramente llevo acumulado un "colchoncito de segundos" gracias a los parciales anteriores, pero si no me espabilo pondré en peligro mi objetivo, la mejora de mi marca de 1h 33" 38".


Empiezo a no sentirme del todo bien, pues tengo hormigueo en los dedos de las manos, sensación que me sube por el brazo... Siguiendo los consejos de mi querido ex-atleta José Manuel, corro durante algunos metros con los brazos en paralelo al cuerpo, moviendo los dedos para desentumecerlos. Esta técnica me es de gran ayuda, y funciona, sí...


Empezando a sufrir, en el segundo paso por la salida


Me adelanta un veterano corredor ( el que va de negro en la foto anterior), y en ese momento tomo fría y decididamente una decisión táctica que a posteriori creo que fue inteligente y me permitió acabar la carrera con éxito: decido seguir al ritmo de ese atleta y no perderle de vista. La idea es: "estás bajando el ritmo y te notas cansado, deja que te guíe un veterano, que seguro que está harto de correr medias maratones, y para es sólo la segunda". Así que me pego a su culo y bingo, llego al km 19 con un parcial de 4' 24". Así vamos bien. Entre el 19 y el 20 registro 4' 15", cojonudo. Ya sólo faltan 1 km y 97,5 metros. Ahora hay que exprimir las fuerzas que me queden. Ya entramos en el paseo marítimo, recta final... Adelanto al veterano, que me ha hecho de liebre demanera muy eficiente.

Recuerdo al lector que al haber puesto el cronómetro en marcha ya empezada la carrera, ignoro cual es mi tiempo acumulado total. He registrado los parciales, y a ojímetro pienso que voy a mejorar mi marca, pero la única forma que tendré de saberlo de inmediato es rebasando el reloj con tiempo oficial inferior a 1:33:38. Ese fue mi tiempo real - descontado el lapso entre el tiempo oficial y mi paso por la salida - en la Media de Barcelona 2008. Para no ponerme nervioso, me propongo no mirar el reloj de la meta hasta que prácticamente la tenga encima. Cuando faltan pocos metros, oigo los gritos de aliento de Paula, Iria, Erica, Montse y Julià, que han venido a acompañarme en esta carrera. Voy a tope, cansado, y no tengo tiempo ni fuerzas para girarme y sonreír...



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"Sand Storm". DARUDE.

... Ahí está la meta, y el reloj marca 1:32:00, así que ya tengo la certeza de que he conseguido mi objetivo, Entro feliz en la meta con el dedo índice de la mano izquierda apuntando al cielo, a lo Ben Johnson. Mola, porque el speaker comenta la jugada: "el corredor que acaba de entrar en la meta levanta su brazo porque ha hecho marca personal" :-) Lo que no mola es que en la web de la carrera han colgado todas las llegadas, menos la del tramo en que llegué yo, ¡maldición! Me hacía ilusión verme entrando a lo guays... No es para menos, 1:31:43, he mejorado mi marca en casi 2 minutos, cuando aún estoy en la mitad del entrenamiento específico de maratón, aún tengo margen de mejora esta temporada.



Mi típica cara cuando me hago una auto-foto contento por un resultado atlético :-)


¡Ah, lo que decía del avituallamiento! Al llegar agua, Gatorade y una manzana. Un poco pobre; por suerte llevo en mis alforjas un par de plátanos y de barritas, que ingiero con muchas ganas. Antes, una ducha fría, ya que al llegar mi turno, se acabó el agua caliente... Si lo sé, me baño en el mar, cosa que hicieron unos cuantos... Y es que aunque hacía frío, el cielo estaba despejado y lucía un sol espléndido. Total, bonito resultado en un hermoso día.



La belleza de la costa de la Blanca Subur a mediodía
(Por cierto, les recomiendo a mis suscriptores, a los que siguen mis entradas a través del correo electrónico, que entren en mi página. Por mail me temo que no podrán ver los videos que cuelgo de vez en cuando, como en esta ocasión)

jueves, 8 de enero de 2009

Una guerra triste y absurda (como todas)


"Estas guerras, en las que los dos bandos tenemos a Dios de nuestra parte, no acaban nunca"


Esta viñeta de Ernesto Rodera, publicada ayer 7 de enero en adn, expresa exactamente lo que pienso sobre la guerra en Gaza. Detrás de casi todas las guerras de la historia subyacen motivos religiosos; como ejemplo va este fragmento del discurso de George W. Bush antes de la invasión de Irak: "Dios está de nuestro lado. Vamos a derrotar a las fuerzas del mal". Esta sentencia, más propia de una película de espada y brujería que del presidente de EEUU, el país (todavía) más poderoso del planeta, nación de sólida tradición democrática, es todo un síntoma.

No simpatizo ni con los judíos ni con los musulmanes, aunque tengo amigos practicantes de ambas religiones. Tampoco simpatizo con el imperialismo católico, con los falsos cristianos, con los mormones, testigos de Jehová, gnósticos, evangelistas... En todas estas confesiones tengo también amigos. Por fortuna, es posible simpatizar con una persona, y en cambio abominar de sus creencias.

No me gustan las supersticiones religiosas: no me agrada que haya edificios de NYC en los que los ascensores funcionan solos todo el día para que nadie "haga el trabajo" de apretar un botón, no entiendo que haya gente que renuncie a un buen jamón ibérico o una copa de vino, no me parece sano que la gente se prive de alimentarse e hidratarse durante más de 12 horas consecutivas a lo largo de un mes. También yo , por supuesto, supongo que tengo mis rituales y mis manías, PERO SON MÍAS, creadas por y para mí, y no impuestas ni sugeridas por religión alguna. Puestos a elegir, prefiero meditar o ponerme en contacto con "el más allá" al estilo rastafari o a la manera de los acólitos de Baco. Se puede decir más alto pero no más claro, ¿no? :-) (Al menos, son caminos más placenteros. Siempre será bienvenido un placer que disfrutado en su justa medida a nadie causa daño, excepto - quizá - únicamente a uno mismo).


No puedo evitar pensar que el lobby judío de NYC es quien dirige en la sombra EEUU, con más poder que el propio presidente. No puedo evitar pensar que Israel utiliza una fuerza desmedida y desproporcionada, y como excusa utiliza el terrorismo de Hamás. No puedo evitar preguntarme cómo se debe sentir, cómo puede conciliar el sueño un soldado después de acribillar a un niño a balazos, un niño que te ha tirado una piedra. No puedo evitar simpatizar más con el que me parece más débil que con el que me parece más fuerte. Por todos los motivos expuestos, y he omitido muchos más, me siento más cerca - o menos lejos - de los palestinos que de los israelíes en este conflicto.

Me puedo definir como ateo de inspiración cristiana. Ateo porque no creo en la existencia de Dios, y mucho menos en la existencia de un Dios como el que las principales religiones del mundo describen. No entiendo como muchos de mis amigos, inteligentes y cultos, pueden creer en él. No me queda más remedio que respetarles...

De inspiración cristiana, porque he sido educado en la tradición católica, y asumo como propios la mayoría de valores que propugna el cristianismo. Me da igual que Jesucristo haya existido o no, es lo de menos, lo que importa es el mensaje. Veo con tristeza como muchos de los que se llaman cristianos no actúan según los valores de esa creencia. No entiendo como se puede ser fascista, imperialista, y a la vez ser cristiano, pues el Cristo que yo conozco, el que yo veo, da a quien lo necesita, no impone, ama al pueblo...

En ambos bandos existen fuertes motivos para odiar al contrario, es demasiado extenso el historial de violencia. ¿Cómo no va a odiar un palestino a los israelíes si le han matado a su hijo de 10 años de un tiro? ¿Cómo no va a odiar un israelí a los palestinos si le han matado a la familia en un ataque terrorista? ( lo mismo sucede en Euskadi, pero no hay más ciego que el que no quiere ver, ¿verdad señores Aznar, Zapatero, Rajoy?). Para vencer al odio LA UNICA SOLUCION ES EL DIÁLOGO.

Por eso brindo por Egipto, una de las naciones más grandes en cultura e historia del planeta, que una vez más pone la primera piedra para empezar el proceso de paz. Una nación que ya no es poderosa como en la antigüedad (¿quizá por culpa del Islam?), pero que tiene la nobleza y fuerza moral de encabezar la misión.

Y brindo, por محمد أنور السادات (Muhammad Anuar as-Sādāt), premio Nobel de la Paz de 1978, presidente egipcio (1970-1981), que en su día eligió el difícil camino de la paz entre Israel y los países árabes, lo que le valió la condena de los radicales de su propio bando, y su posterior asesinato en octubre de 1981. Descansa en paz, Muhammad. No eras ningún santo, al contrario, pero elegiste un camino final noble, digno y hermoso. Ojalá tu ejemplo de sacrificio y clarividencia no caiga en saco roto.



محمد أنور السادات (Muhammad Anuar as-Sādāt)


PAZ. שָׁלוֹם (SHALOM). س ل م (SALAAM).

viernes, 2 de enero de 2009

San Silvestre, carrera mítica y festiva

(X San Silvestre. Cursa dels Nassos. Barcelona. 31.12.2008. 10.000 m)


31 de Diciembre por la tarde. Me dirijo al pabellón polideportivo de la Mar Bella mientras por mis cascos suena "Headline News", magnífico disco reggae de Capital Letters, que incluye el hit de los 80 "President Amin". Llego más tarde de lo previsto y, para ganar tiempo, me pongo a hacer los ejercicios de calentamiento mientras estoy en la cola para ir al baño. Me harto de esperar, y como me informan de que la mayoría de corredores están miccionando en el exterior, dejo mis cosas en el guardarropa, y para afuera que me voy.

Hoy luciré por primera vez en competición las prendas adquiridas por gentileza de Telecinco y del capitán del equipo de atletismo Nacho Cembellín: camiseta y pantalón rojos y mis flamantes zapatillas Asics Gel Stratus 2. Me pongo encima una camiseta vieja de manga larga, que desecharé poco antes de la salida. Son las 5 de la tarde y realmente no hace frío, pero como nunca entreno por la tarde, y jamás he competido a estas horas, tomo la precaución. Me han dado un dorsal de número muy alto, a pesar de la marca que acredito. Sé que la carrera es masiva ( 8.522 inscritos , y el tope era 8.500), pero me había acostumbrado por mis marcas a dorsales por debajo del 2.000, incluso alguna vez me han dado uno de 3 cifras...



Calentando motores


Voy trotando ligero hacia la zona de salida; deseo calentar unos 15 minutos. Como siempre antes de un 10.000, trote de 15 minutos por debajo del 70% de la frecuencia cardíaca máxima, y algunas progresiones cortitas. Veo que ya la gente está colapsando el cajón en el que estoy asignado. Por cierto, me parecen pocos cajones para una carrera tan masiva; así no hay manera de hacer buenas marcas, saliendo junto a corredores de marcas tan dispares. Sin embargo, prefiero no renunciar a mi calentamiento, y sólo me incorporo a la salida cuando faltan 10 minutos.

La mayoría de atletas van muy abrigados para mi gusto. Muchos lucen el cortavientos azul New Balance que nos han obsequiado por nuestra participación. Casi todo el mundo va con manga larga y mallas o piratas, incluso guantes y gorras. Yo prefiero la libertad de movimientos que otorgan la camiseta de tirantes y el pantalón corto de atletismo. Ah, no faltan también los que aportan ambiente festivo luciendo gorritos de Papá Noel y cuernos de reno.

Por fin se da la salida, y como era de temer, es muy lenta. Tardo más de 2 minutos en pasar por el arco, y estoy rodeado de corredores muy lentos. Tan pronto como puedo, me escoro a la derecha para buscar la acera y tratar de coger mi ritmo. Franqueo el primer kilómetro en 4' 20". Podía haber sido peor. Por cierto, mi objetivo en esta carrera de 10 km es intentar bajar de 42', cosa que hasta el momento sólo he logrado una vez. Eso sí, antes del pistoletazo de salida recordé algo que leí en una ocasión reciente: "Corre ràpid i lent. Ràpid amb intenció de guanyar i lent perque disfrutis d´aquest repte" (*)

Sigo corriendo casi siempre por la acera hasta al menos el km 4. Voy cogiendo como referencia a un corredor pelado que me parece que lleva un buen ritmo ( y no me equivocaba, acabó la carrera un segundo después de mí). La carrera es incómoda, porque me veo obligado a ir sorteando algunos obstáculos: arbolitos, marquesinas, ocasionalmente alguien del público... Pero prefiero seguir por acera para no quedar atrapado por corredores más lentos. Por supuesto, la masificación de la carrera hace que los adelantamientos tengan que ser inclinando el tronco para "pasar de perfil"...
Llegamos a la calle Marina, acercándonos ya al avituallamiento del km 5, y allí me encuentro a Oriol. Se sorprende de que aparezca por detrás, cuando él esperaba que estuviese ya por delante. Le informo de mi mala salida, y que me conformaré con bajar de 42'.


Ahí en medio, con calzón corto rojo. Oriol, tapado, a mi derecha


Pasamos el avituallamiento del km 5, yo con un tiempo de 21' 05", y Oriol 21' 55" (salió mucho mejor que yo, 50" antes). Doy un sorbo y me tiro casi toda la botella encima, para despejarme. A todo esto compruebo que mi cronómetro se ha parado desde hace un buen rato y que, Oriol ya no me sigue, no estaba el hombre para alardes ese día. Me jode lo del cronómetro, porque me quedo sin referencias... Pero ya estamos en la Diagonal, y yo me noto con fuerzas.




A la izquierda de la imagen, tomando una curva. Obsérvese el mogollón de gente


Fuerzas sí, pero tengo algún problemilla. Y es que tengo una ampolla en la planta del pie izquierdo, que ocupa como una cuarta parte de la superficie de la misma, y aunque está curándose, el roce al tomar alguna curva es doloroso. Suplico que no hayan demasiadas curvas más ( y las había, pero la verdad, no me enteré).


Bueno, faltan ya menos de 2 kms, y empieza a sonar en mi iPod mi "power-song" de la carrera, "Sandstorm", éxito hard-trance de 1999 del finlandés Darude, que tenía olvidado hasta que lo escuché casualmente hace unas semanas. Da mucha caña, tanta que cuando empiezo a apretar al ver el km 9, me doy cuenta de que he puesto la quinta marcha demasiado pronto. Cruzo la meta con los dientes apretados, a tope.




El esfuerzo final


Por cierto, a este punto conviene que les recuerde a los profanos que, en las carreras muy masificadas, el tiempo oficial - el que marca el cronómetro de llegada - es bastante superior al real - el que transcurre desde que cada atleta pasa por la linea de salida hasta que cruza la mets -. Es más, el real es bastante poco realista también, porque en estas carreras masivas, al salir todavía estás caminando... Estas puntualizaciones las hago porque, con el cronómetro parado, no sé que tiempo real tengo ( el cronómetro oficial da 44' 10"). Veo a ese atleta que me ha acompañado toda la carrera, hasta el final, le pregunto si ha tomado el tiempo y me dice que 42', confirmándome que hemos entrado a la par. Dice llamarse Oliver. Horas más tarde compruebo que me adjudican 42' 01" ( primera mitad, 21' 15"; segunda mitad, 20' 47") en el lugar absoluto 1.294 y a Oliver 42' 02", 1.297, de un total de 6.935 corredores que llegaron a la meta. Quedo en el lugar 300 de mi categoría , la D - nacidos entre 1959 y 1968 , 1.530 en total llegamos a la meta- , y él 840 de la suya, la C (1969-1998, con 3.473 corredores que acabaron). La relatividad del resultado...

42' 01", no está mal...
Como este atleta cachondo que aparece junto a mí en las fotos, con el número 1962, que ha rebasado la meta 3 segundos antes que yo, pero que es de categoría C y realmente ha hecho un tiempo de 42' 53", es decir, una eternidad de 52" más que yo. Es curioso esto de las carreras populares tan masificadas, que puedes cruzar la meta después de alguien que ha hecho mucho peor tiempo que tú ( y al revés, claro...).

Veo a Oriol en la zona de llegada. ¡Hace un frío que pela! Estiramos un poco y nos despedimos. Oriol no se ha matado mucho hoy, ha acabado con 43' 11" (21' 55" - 21' 17"). El año pasado hizo en cambio unos magníficos 41' 40". Yo estoy muy contento con mi 42' 01", aunque mi objetivo era 41' 59". ¿ Para qué me voy a amargar? He disfrutado corriendo, lo he dado (casi) todo, y he acabado con unas sensaciones muy buenas, físicas y mentales. Y es mi segunda mejor marca en un 10.000 de mi vida. Tan satisfecho estoy, que me voy trotando hasta el polideportivo y todo, para no enfriarme. Allí compruebo que tengo arañazos en los dos hombros...



Cuatro barras en cada hombro. Me temo que se aprecian mucho mejor mis decenas de pecas...


... Y no recuerdo que se me haya echado ninguna pantera ni ningún tipo de felino encima a lo largo de la carrera


En llegando a casa, recuerdo que esos arañazos me los he hecho yo mismo, que como soy un poco bruto me quitaba picores y gotas de sudor con cierta violencia. Tomo nota, en la siguiente carrera utilizaré las yemas de los dedos. Será en Sitges, este domingo próximo, 11 de enero, la Media Maratón...

Mmmm... Sí... Nunca os relaté mis experiencias en el Cross de Sants ni en la Jean Bouin. ¡Os habéis librado! Como salía de una lesión, corrí muy suave, como en un entrenamiento, en ambas carreras... Lo único destacable de la Jean Bouin fue que después de la llegada me encontré con el monstruo Toni D.L.H, que corrió su primera carrera popular de edad adulta en la Cursa de Bombers de abril 2008, con el objetivo de bajar de 50' en los 10.000 , y ahora ya está bajando de 38'... ¡Qué envidia! Yo creo que me moriré sin conseguir eso, pero me gustaría bajar de las 3 horas en maratón antes de cumplir los 50. No es que tenga prisa por conseguirlo, mi forma aumenta, pero a la vez el cuerpo se va deteriorando... ¿Aguantará más allá? Sed felices. Y tú Toni, no seas cobarde y vete apuntándote ya a la Maratón de Barcelona y, por supuesto, también a la Media Maratón de 3 semanas antes :-)



Detalle del hombro derecho


(*) "Corre rápido y lento. Rápido con intención de ganar, y lento para que disfrutes de este reto".