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VERDADES COMO PUÑOS

"Una mala carrera es un buen entreno". Nacho Cáceres


domingo, 3 de agosto de 2008

Vampiresa mujer

(seres que me encuentro en las mañanas de domingo)


Como cada domingo por la mañana, salgo a hacer mi tiradita larga; hoy 13 kms. Siempre sigo la misma ruta, y siempre me cruzo con gente pintoresca. En mi entrenamiento invernal salgo cuando aún no se ha puesto la luna y me encuentro con pocos humanos. Ahora en verano la variedad es más grande, porque el sol sale mucho antes. Se mezclan los paseantes de perros con los que van a buscar su periódico y su barra de pan, y con grupitos que vuelven de marcha.



Hace una semana me crucé primero con un grupito de latinos, chicos y chicas. Ellas me miraron con cierto interés, mientras ellos imitaron mi carrera para burlarse de mí. Pasé de ellos, pero estoy pensando que debería explotar las ventajas que me da mi velocidad. Así que si algún día alguien vuelve a vacilarme, si veo que le puedo le pegaré una hostia. Y si veo que no le puedo o que son muchos, se la pegaré igual y me piraré corriendo, que es lo mío...





Kilómetros más adelante, me crucé con decenas de familias de testigos de Jehová que iban todos endomingados a su iglesia, con su cestita de picnic. Me sorprendió ver entre ellos alguna pareja de novios de mediana edad, siendo ella de notable atractivo. Es que sin querer siempre pienso que estas confesiones raras son de viejos, de adultos casados y de pobres niños que han de soportar que sus padres les hayan enchufado en este rollo, con lo bien que se está en la playa...



Familia feliz de picnic


Hoy ha sido más gracioso. Me he cruzado con un grupito de punks que volvían de marcha, tres chicos y dos chicas. Caminaban en grupo abierto, separados. La chica que iba última era una bella joven de estatura media, piel bronceada, ojos azul océano atlántico, pelo castaño oscuro con alguna trencita estilo rasta , que vestía un top de tirantes, el cual dejaba ver un gran tattoo frontal con letras; completaba su atuendo con una minifalda muy corta.


La moza lucía de este estilo, y el tattoo frontal era muy parecido

Llevaba en la mano una botella grande de plástico, en la que quedaban restos de un líquido de color sospechoso, que he imaginado que era una mezcla de cerveza y limón. La chica me ha ofrecido la botella mirándome a los ojos, y yo a través de mis gafas de sol la he mirado a ella, le he sonreído imperceptiblemente y he extendido hacia ella la palma de mi mano, en un gesto que a la vez me ha servido de saludo y rechazo de su bebida. Pero al cabo de unos segundos he pensado que debía haber aceptado la invitación; seguro que flipaban. Porque he pensado en decirle: "Hey, nena, te crees que soy un pureta, y no sabes que soy el Bukowsky del asfalto, el atleta bebedor, que en plena temporada de preparación del Maratón el sábado me enchufo media botella de vino para comer , un Japanese o un Mai Tai a media tarde, otra media botella de vino para cenar, quizá un par de gin-tonics después, y la mañana del domingo salgo a comerme 20 kms como si nada". Pero me he callado y he seguido mi camino. La próxima vez me paro, ¡qué coño!



video
"Vampiresa Mujer". JONATHAN RICHMAN. Una de las vampiresas es mi mujer, por cierto; no, no se trata de Uma Thurman...

Los punkies siempre me han caído bien. A los 19 años a veces salía con un grupo de ellos, que me llamaban "Sini", por mi gusto especial por bandas oscuras, "siniestras", como Joy Division y The Cure (en la portada del este blog está la foto de Ian Curtis, el cantante de Joy Division). Con ellos tenía algunos gustos comunes como Sex Pistols, Killing Joke o Siouxsie & The Banshees. Los días que iba con esta gente cambiaba mi habitual indumentaria negra y me ponía tejanos y una camiseta blanca con un roto cerca de la tetilla izquierda, al estilo de Marlon Brando en no sé qué peli, según decía el manager de mi grupo, Patrick Boissel.




Aquí con 23 añitos, aún luciendo peinados new wave


Ahora apenas quedan tribus urbanas. Es una pena. En mi época juvenil había mucha variedad: punkies, new wavers, rockers, heavies, new romantics, mods, skins... Curiosamente, el único grupo que sobrevive con peso específico es el que menos tiene que ver con la cultura juvenil: los pijos. Qué aburrido, por cierto, pertenecer a un grupo que se define no por lo que se es, se sabe o se siente, sino por lo que se tiene o se pretende aparentar que se tiene. Se empieza así y se acaba presidiendo un gobierno conservador, y más tarde dando clases en universidades americanas y manifestándose por las calles al lado de obispos. No, gracias... Yo me juntaba básicamente con los de la new wave, cuya banda enseña eran los míticos The B-52's, que aún existen y han girado recientemente por Europa. Me los he perdido, sniff...


Fred, Cindy, Ricky, Kate y Keith. Los enormes e inimitables B-52's

http://www.youtube.com/watch?v=EmdyfEQ4-D4