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VERDADES COMO PUÑOS

"Una mala carrera es un buen entreno". Nacho Cáceres


viernes, 13 de junio de 2008

Mis 20 vinos catalanes favoritos ( y algunos más que espero catar algún día)


Para estrenar la sección de vinos, que ya tocaba, he seleccionado un e-mail que le envié esta primavera a Arancha C., dama que vive en Barcelona desde hace aproximadamente un año y que ocupa la alta dirección de una multinacional. Este escrito es muy ilustrativo de mi pensamiento socio-político, y además contiene una lista de magníficos vinos, así que creo resultará muy interesante para mis lectores más sibaritas... Por cierto, es justo que diga que Arancha, mujer atractiva, agradable conversadora y poseedora de un agudo sentido del humor, aunque ha residido en Madrid unos cuantos años no es una chulapa madrileña; es extremeña y orgullosa de serlo :-)



Clos dels Còdols, uno de los mejores tintos crianza
de España según la Guía de Vinos Gourmets, XXI Edición.
No llega a 10 €.


"Arancha,

tal y como te prometí en la comida del Godó, aquí tienes mi lista de 20 vinos catalanes favoritos, que considero de buena relación calidad-precio. He añadido también como apéndice mis "vinos soñados", aquellos que algún día espero poder comprarme o, al menos, catarlos...

Los franceses tienen mucho marketing, y sólo por eso han conseguido que sus caldos sean mucho más reconocidos que los españoles en el resto del mundo, cuando tenemos vinos que se pueden equiparar a los mejores Burdeos. Algo parecido les pasa a los vinos catalanes; resulta que se venden más fuera de Catalunya que en nuestra tierra, cuando disponemos de auténticos vinazos que en catas ciegas han sacado los colores a más de una ilustre denominación de origen...

Como te tengo por persona observadora, probablemente ya te habrás dado cuenta, incluso mucho antes de trasladar tu residencia a Barcelona, de que uno de los grandes defectos de los catalanes - no de los vinos, de las personas - es que nos pasamos todas las veladas que compartimos con gentes del resto de España justificándonos, "pidiendo disculpas" por ser catalanes. Incluso participamos con falso sentido de la "deportividad" a perpetuar los estereotipos negativos sobre nosotros, haciendo bromas acerca de nuestra supuesta tacañería (curiosamente, desde mi propia experiencia personal, las personas más graciosas que conozco son catalanas, las más tacañas andaluzas, y el tío más currante que he tratado jamás es de Isla Cristina, provincia de Huelva).

Yo, al contrario de la mayoría de mis paisanos - iba a decir "compatriotas", pero suena muy facha :-) - no sólo no me disculpo por ser catalán, sino que estoy contento, incluso orgulloso, de serlo. Y ello gracias a la gran muestra de humildad de mis padres, que pudiendo elegir que un servidor naciese en Bilbao, o incluso en Madrid, prefirieron Barcelona :-)

En fin, he aquí mi lista de vinos catalanes. Cuando estoy en Catalunya y quiero agasajar a alguien de fuera, siempre pondré en la mesa uno de los vinos de la lista. Muchos anfitriones catalanes en cambio cederán, y para no "ofender" al visitante, pedirán un Rioja o Ribera del Duero, negándole al invitado que incorpore a su bagaje cultural un vino de una de las 12, ¡atención Doce!, denominaciones de origen catalanas... Y hablando de denominaciones, como se ve en la lista, no puedo negar que siento una debilidad especial por el Montsant, región agrestre de piedras y colinas, que da origen a vinos con carácter.
Te garantizo que sirviendo uno de estos vinos, algunos de los cuales encontrarás en supermercados, aunque la mayoría de ellos deberás adquirirlos en tiendas especializadas, tu éxito y placer están asegurados, y sorprenderás a más de un militante catalanista, que enrojecerá al comprobar como una chulapa madrileña tiene un conocimiento de los vinos catalanes muy superior a él, con su barretina y su senyera... No me des las gracias, me encanta hacer de embajador. Eso sí, si algún día no sabes con qué agasajarme, me sentiré muy honrado aceptando una botellita de Ex-Ex :-) Con cariño,



Antoni Baltar"




Algunos de mis vinos favoritos tienen nombres tan evocadores como "Venus", "Embruix" ("embrujo"), "Llàgrimes de Tardor" ("lágrimas de otoño"), "Clos dels Còdols" ("vallado de los guijarros")...






Dido, un sorprendente vino creado por Sara Pérez,
enóloga autora también del maravilloso Venus.



Les Sorts, magnífico vino joven de maceración carbónica

viernes, 6 de junio de 2008

Nou Barris, mi 10.000 más rápido

(22 Cursa Popular de Nou Barris, 10.000 m, 01.06.2008)




Cuarto fin de semana consecutivo lluvioso en Barcelona. Ahora que los pantanos catalanes ya están por encima del 50% de su capacidad, hubiera preferido que no lloviese. Llego a la zona de salida con tiempo, una hora antes. He viajado en metro mientras escuchaba el tercer volumen de los tres que componen “The Complete In A Silent Way Sessions”. In A Silent Way es uno de los discos más brillantes e importantes de Miles Davis; es una grabación clave de la música contemporánea. Es considerado el primer disco fussion jazz-rock, cuando el jazz se vuelve eléctrico, pero también más nocturno, misterioso, cálido, peligrosamente sexy. Para la carrera he preparado algo muy distinto, una mezcla de seis temas tech-house y trance, entre los que he incluido un trabajo mío. Música rápida para la que quiero que sea la carrera de 10.000 m más rápida de mi vida.

Nou Barris ( así llamado por los Nueve Barrios que originalmente lo constituían, aunque actualmente son 12) es uno de los 10 distritos en que se divide Barcelona. Es el más popular y humilde. De hecho, estoy convencido de que algunos de mis compañeros de trabajo o de estudios, aunque hayan residido en Barcelona toda su vida, jamás lo habrán pisado; incluso alguno tendría dificultades en situarlo en el mapa. Yo he vivido en Nou Barris casi 4 años, concretamente al lado de la plaza Virrey Amat, confluencia de este distrito con los vecinos Horta-Guinardó y Sant Andreu ( mi barrio natal). Algún conocido del Nou Barris más periférico me ha llegado a llamar “pijo” por vivir en esa zona del barrio, jajaja :-) Es curioso, en Barcelona existen concretamente 10 puntos en los que confluyen 3 distritos, y yo ya he vivido en dos de ellos. El otro afortunado con mi presencia es la intersección Horta-Guinardó/Gràcia/Eixample. Pero bueno, todo esta introducción no sirve para nada más que decir que estoy contento de correr la Cursa Popular de este simpático barrio que me acogió durante una parte de mi vida.





Recojo el dorsal, salgo al exterior, y está lloviendo a base de bien. Chubasco. Por suerte, vengo preparado con un sencillo impermeable desechable del que me abastecí en mi viaje a Amsterdam en octubre. He visto a muchos atletas en las carreras de este invierno improvisar una protección contra el frío usando una gran bolsa de basura a la que practicaban agujeros para cabeza y brazos. Mi impermeable mola más, ya está fabricado y además lleva capucha. Debido a la lluvia, intensa en ocasiones, la inmensa mayoría de participantes – más de 700 – renuncian a calentar. Yo hago unos ejercicios sencillos a cubierto, y me dispongo a trotar un buen rato. Recorro un par de veces, en ambos sentidos, el primer kilómetro del trazado, procurando no pasar del 70% de mi frecuencia cardíaca máxima. Realizo la última micción y, a falta de unos minutos, me dirijo a la salida. Sigue lloviendo, aunque no tan intensamente. Me despojo del impermeable para habituarme a la temperatura y a las gotas de lluvia sobre mí.

Elaboro rápidamente una estrategia para la carrera, aunque como siempre – y también obro así en mi vida profesional – dejo un margen a la improvisación. La preparación es la clave del éxito, pero mi parte artística sabe también que el instinto, el latido del momento, el genio son importantes. El mero cálculo es patrimonio de la máquina; el instinto, del animal. Si algo distingue al humano es unir cálculo e instinto ( ¡Hey tío, casi te ha salido una cita memorable!) . Y bueno, el plan. Datos: la salida es en bajada durante el primer kilómetro. Más adelante vendrán un par de subidas fuertes que, como todo atleta popular sabe, no se verán compensadas con las correspondientes bajadas. Nou Barris es una zona cercana a la montaña, con lo que el trazado es duro. Jamás he corrido en esta zona. Está lloviendo, y no tiene pinta de que vaya a parar ( y en efecto, durante toda la carrera lluvió, con intensidad en ocasiones). A mi favor: he entrenado bajo la lluvia los dos anteriores domingos; el último bajo un auténtico chaparrón durante 2 kms. En resumen: aunque San Pedro se empeñase en ayudarme, hoy será muy difícil cumplir mi sueño de bajar de 40’. Seré realista, y si mejoro mi marca, ya habré cumplido. No voy a arriesgar a desfondarme obsesionado por el gran objetivo. Aprovecharé la salida en bajada para salir fuerte, e intentaré sacar ventaja del resto de bajadas que me vaya encontrando. ¡Vamos!

Dan la salida, y tiro con fuerza. Oh, tenía que haber estudiado un poco el recorrido, para estimar el paso por cada kilómetro. Soy experto en pasar de largo las señales sin verlas. En efecto, me he pasado el primero, pero sí que "cazo" el segundo. Lo cruzo en 7' 40". ¡Wow! Si consiguiese mantener ese ritmo infernal durante toda la carrera, acabaría en 38' 20". He salido demasiado de prisa, sin duda. Bordeamos el cementerio de Sant Andreu, donde tengo enterrados a mis abuelos maternos, mi madre, un tío materno, un tío paterno, algún antepasado más y mi compañero de pupitre en la escuela - el pobre se murió de repente con 8 añitos - pero la verdad es que no pienso en eso mientras paso por allí. Ni siquiera evoco cuánto me gusta pasearme por este cementerio, contemplar la elegancia de sus mausoléos y monumentos funerarios, sorprenderme ante la exhuberencia hortera, de palomas y cristal, de las tumbas gitanas, refugiarme en la sobriedad del camposanto judío...




Acabamos de rebasar el km. 4, y un atleta se sitúa a mi lado y me dice "esa señalización está mal. Conozco el recorrido y hemos hecho bastante más de 4 km". Le agradezco la información, y replico "entonces voy muy bien, he pasado justo en 16' 00", y pretendo hacer 40' ". Me advierte de que van a llegar unas subidas muy duras. Corremos a la par un trecho, pero enseguida se desmarca y sigue a su ritmo más rápido. Estamos apunto de afrontar la subida hacia el km 4, pasando por un sitio peligroso, de suelo pulido y con algún desconchado. Con la lluvia y todo el pavimento mojado, extremo las precaciones para evitar un resbalón fatal. Por fin en el asfalto, la subida hasta el km 5 es dura; la lluvia ha empezado a arreciar, y molesta en los ojos. Por fin llego a la mitad del recorrido, y lo consigo en 21' 06". O sea, media de 4' 13" el km y, si no espabilo, no mejoraré mi marca. Este ultimo km ha sido pésimo aún teniendo en cuenta la subida, he necesitado más de 5 minutos, ritmo más lento que el de maratón.




Pequeño respiro porque hay un llano, pero enseguida se iniciará una larga subidita, bajo la incesante lluvia. A todo esto, he estado siguiendo durante varios kilómetros la estela de un atleta de camiseta azul, joven, que a este punto se me escapa. No me noto fuerte, tengo ese típico pinchazo que avisa, pero mi pulso no está demasiado alto, se está manteniendo por debajo de las 180 pulsaciones , así que aún queda corazón para ir tirando. Ahora viene la desagradable sensación que dan esos recorridos en los que cuando tú llegas, los más rápidos ya vuelven, en la misma avenida pero en dirección contraria. Eso va a suceder dos veces, por la peculiaridad del trazado.


Rebaso el km 8, y a este punto ya sé que no conseguiré bajar de 40' en la carrera, pero también que si no pasa nada raro, mejoraré mi marca. Como no me siento demasiado fresco, decido mantener el ritmo. Por fin llego al km 9 en 37' 27", y me dispongo a efectuar el último esfuerzo, con la tranquilidad de saber que bajaré de 42' 17". En efecto, hago este último kilómetro en 3' 53", así que mi tiempo final es de 41' 20". Cruzo la meta con mi clásico índice izquierdo apuntando hacia arriba, y luego aprieto el puño, contento. El speaker que comenta la carrera dice algo así como: "el atleta que acaba de rebasar la meta hace un gesto de satisfacción por la marca conseguida a pesar de la lluvia". Grande, yo quiero este speaker en todas mis carreras! :-)

El gesto de satisfacción que mencionó el speaker está muy justificado: 41' 20", casi 1 minuto menos que mi anterior marca, que conseguí en la Jean Bouin en noviembre 2007, en un trazado llano y sin lluvia , por supuesto. Puesto 75 de 759 corredores, es decir, superando al 90% de los que han llegado a la meta, y lugar 16 sobre 180 atletas de la categoría Veteranos 1. ¡Bien!




La segunda mitad de la carrera , aunque no me dio esa impresión mientras corría, la he hecho más rápida que la primera, en 20' 14", una media de 4' 03" el km. Bien, con esta carrera doy por cerrada la temporada de atletismo, que retomaré en septiembre con la disputa de la Cursa de la Mercè.



Pulsimetría:

Peso antes de la carrera: 72,8 kg; peso después, 72,5 kg
Frecuencia cardíaca máxima (FCMax) teórica: 187 ppm
Calorías consumidas: 762 kcal
Pico cardíaco: 184 ppm (98,4% FCMax)
Frecuencia Media: 175 ppm (93,6% FCMax)
Tiempo en Zona de Alta Densidad (>90% FCMax): 38’
Efecto de Entrenamiento (escala 1-5) : 5,0 Over Reaching (Esfuerzo Excesivo): “Aumento drástico de la forma física aeróbica si se permite recuperación adecuada con posterioridad. Alta demanda de recuperación. Mayor riesgo de entrenamiento excesivo si se repite con demasiada frecuencia”