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VERDADES COMO PUÑOS

"IF YOU ARE NEUTRAL IN SITUATIONS OF INJUSTICE, YOU HAVE CHOSEN THE SIDE OF THE OPPRESOR. If an elephant has its foot on the tail of a mouse and you say you are neutral, the mouse will not appreciate your neutrality " (SI ERES NEUTRAL ANTE SITUACIONES DE INJUSTICIA, HAS ELEGIDO EL BANDO DEL OPRESOR. Si un elefante pisa la cola de un ratón y dices que eres neutral, el ratón no apreciará tu neutralidad). DESMOND TUTU.


domingo, 25 de mayo de 2008

Eurovisión 2008

Aunque lo cierto es que paso ampliamente del festival de Eurovisión, este año tenía mucha curiosidad por seguirlo - después de tenerlo olvidado durante algunos años - a causa del revuelo que se ha montado con el personaje este, Chikilicuatre. Así que a las 9 de la noche del sábado sintonicé TVE, traicionando de alguna manera mis principios, porque como melómano que soy, hay dos cosas que odio con todas mis fuerzas: los filmes musicales - y el sobrevaloradísimo "Moulin Rouge" no es una excepción - y las canciones horteras, en particular si llevan una coreografía específica asociada. Ejemplos claros de esto son el "Chiki-Chiki", "Saturday Night" y "La Macarena" (aunque en algunos casos como este último citado los artistas son ajenos a los manejos que se hacen con sus canciones). No soporto tampoco a Fran Perea, Miguel Bosé, Alejandro Sanz y Emilio Aragón. En general, me asquean los aprovechados: algunos fueron cantantes para adolescentes, se aprovecharon en su día del fenómeno fans y ahora me van de "artistas" - caso de M.B. y A.S. -; otros aprovecharon su fama previa, porque de no ser populares previamente no les hubieran sacado un disco ni pagándolo de su bolsilo - caso de F.P. y E.A. -. No venía mucho a cuento declarar todo esto, pero este es mi blog y es el lugar idóneo para desahogarme. Los que me conocéis un poco deberíais saber ya que Risto Mejide es una compasiva hermanita de la caridad comparado conmigo...



Pues eso, siendo Eurovisión caldo de cultivo de lo hortera, mi esfuerzo en seguir el festival debe valorarse en su justa medida. Eso sí, reconozco que siempre me ha fascinado el momento de las votaciones, con esos intensos instantes en que los jurados proclaman aquello de "Irlande, douze points. Ireland, twelve points". Pero volviendo a la música, los temas que se interpretan en Eurovisión se pueden clasificar fácilmente en una de las siguientes categorías:




1) baladas insufribles: canciones lentas, de amor, aburridas y agónicas, que suelen ser interpretadas por una gorda o bien por un guaperas. Portugal suele enviar este tipo de temas y así le va en la clasificación, año tras año. Es que no aprenden...



2) horteradas: como la balada insufrible, pero de tempo más rápido y con más ritmo. Casi siempre contienen algún componente friky ( ver punto 4). Suelen ser las vencedoras finales. Sin ir más lejos, la canción ganadora de este año pertenece a esta categoría.



3) pachangadas de discoteca: de alguna manera son un subgénero de la horterada, pero merecen capítulo aparte porque abundan. Ritmo 4/4, bombo machacón, y con melodía inexistente, o bien demasiado evidente y facilona. Si algún DJ se atreviese a programar una canción de estas en un club house, no saldría vivo de la cabina. El intérprete suele ser un pibón, con vestido imposible, que se rodea de los típicos 4 bailarines de siempre (jo, tantas especies en peligro de extinción, y estos en cambio se reproducen más que los conejos. Ya se sabe, mala hierba...). La coreografía de ellos es calcada a cualquiera de las que utilizaba Raffaella Carrá en sus shows, y la de ella es más propia de un prostíbulo o de un cabaret que de un festival de canciones, que para colmo siguen muchos niños. Suelen hacer fortuna en la clasificación. Ejemplos, las canciones de Ucrania y Grecia de este año, que quedaron en segunda y tercera posición respectivamente. Coincido con Uribarri: la intérprete ucraniana, Ani Lorak, queda proclamada Miss Eurovisión 2008.


La potente Ani Lorak

4) frikadas: es el género que está devolviendo a Eurovisión cierto interés. Desde que hace un par de años, unos tales Lordi, finlandeses, ganaron el Festival interpretando una canción de heavy-metal vestidos como si fueran orcos en El Señor de los Anillos, se ha abierto la puerta de par en par a rarezas varias. ¿En qué consiste el estilo friky? Yo lo definiría como "excentricidad con toque hortera". Ese toque hortera puede ser ligero o absoluto, y puede afectar a a la música, vestuario o escenografía. En este cajón de sastre caben un montón de variantes, desde como no, el infumable producto televisivo Chikilicuatre - el summum de lo hortera: música, letra, vestuario, coreografía - hasta interesantes y auténticos artistas como Sébastien Téllier (Francia), o Laka (Bosnia y Herzegovina). Téllier ha girado como telonero de Air , y su reciente tercer álbum, "Sexuality", ha sido producido por Guy-Manuel de Homem-Christo, uno de los dos miembros de Daft Punk. Un moderno, vamos.





Sébastien Tellier


Laka en plena actuación en la semifinal


Os preguntaréis, ¿alguna vez ganan buenas canciones? Mmmm, sí, ABBA venció con "Waterloo" y años mas tarde, Israel fue campeona con "A-Ba'-Ni-Bi". Por cierto, Israel... ¿Qué pinta este país en un festival EUROPEO? ¿Y Azerbaiyán? Ya puestos, invitemos a Jamaica, y habrá más color...

Pues eso, me planté delante de la tele, deseando sin ningún pudor una sonora y aplastante derrota del engendro Chikilicuatre. La verdad es que durante semanas había huido conscientemente de la canción, evitando escucharla, aunque finalmente me fue imposible esquivarla - yo creo que me estaba buscando ella a mí, la muy cabrona - , y escuché unos compases, suficientes para saber que consistía en un reggaetón, que en su letra contenía instrucciones específicas para ser bailado, además de "ingeniosas" referencias a temas políticos de cierta actualidad. Lo tenía todo, vamos...


Así que ver a esta criatura derrotada y humillada era mi única motivación. Total, mi país europeo favorito, Andorra, había sido eliminado en semifinales. Otro que también me cae simpatico, Malta, también estaba eliminado. Liechtenstein ni siquiera participa, y Letonia, que también me tira, me superaba con su estética pirata. Ya, muchos me diréis que es todo una broma, y que la gente eligió a Chikilicuatre como representante de España en cachondeo y como ironía anti-Eurovisión. Veréis, yo soy un escéptico. Y por ello no me creo nada, y dudo mucho del sentido del humor de la gente y no digamos ya de su capacidad para la ironía. Así que sospecho que a quienes han votado al Chiki en My Space en el fondo les gusta su canción, y esperan ilusionados que lleguen esas bodas a las que están invitados esta primavera-verano para poder lanzarse a la pista y poder hacer el maiquelyason y el robocó... Además, aunque Andreu Buenafuente, como buen catalán, me parece un espléndido humorista y showman, a años luz del insulso presidente de su cadena - hoy recibe dos veces, jejeje - , no soporto que se le ría cualquier gracia, y que encima con la excusa de la bromita La Sexta, Mediapro, Publiseis, El Terrat y TVE se estén llenando los bolsillos.



Un buen gin-tonic para amenizar el certamen,
con su imprescindible rodaja de lima, sus hielos de
Solán de Cabras y unas gotas de Angostura



Ya estábamos en el momento de las votaciones. Hasta entonces, poca cosa a destacar. Si acaso, hay que reconocer el bonito escenario, la impecable realización televisiva, la gran cantidad de banderitas de Israel y Grecia que ondean entre el público. ¡Oh! Y la bella rubia reportera serbia, que animaba los tiempos muertos desde la calle, y creo que ejerció tambíen de portavoz de los votos serbios. He buscado un rato en el Google y no hay manera de encontrar sus fotos; si alguien lo consigue que me las envíe, que las publicaré... Vamos con las votaciones. Observo un cambio respecto a la última vez que seguí el festival, y es que para ahorrar tiempo se desvelan los votos de menor puntuación de una sola vez, y se reservan la comunicación de los destinatarios de los 8, 10 y 12 puntos para "dar emoción". Es comprensible ese recorte, porque se ha decidido que voten todos los países participantes, incluidos los que no están en la final, así que son 43 países votando en total, que no es moco de pavo...


Y aquí empezó el show de Uribarri. No dudo de la experiencia de este hombre, ni de sus conocimientos y estadísticas sobre Eurovisión y los entresijos de sus votaciones, pero sus intervenciones empezaron a irritarme. ¡Lo acertaba todo! Claro que no tiene tanto mérito, porque sin experiencia ni estadísticas que te apoyen, la teoría de la probabilidad viene en nuestra ayuda: cada país vota a otros 10, sin poder votarse a sí mismo. Si de entrada se revelan 7 de ellos, y quedan 3, lo más probable es que los 3 restantes sean aquellos que en esos momentos van en cabeza, excluyendo obviamente a los 7 que ya han sido votados. Con esta simple técnica adiviné casi tantos votos como Uribarri, e incluso en alguna ocasión le ridiculicé. Pero no deja de ser irritante que este señor vaya de sabelotado, dejándonos en casa sin el placer de tratar de adivinar los votos sin tener que escuchar cada vez su "claro, claro, ¿ven, como ya se lo decía yo?".Y por cierto, el festival se emite pregrabado, así que tengo mis dudas si Uribarri no realiza sus comentarios desde el entorno privilegiado del pasado, conociendo los resultados. Pero aunque no sea así, me resultó igualmente petulante e insoportable la actitud sabionda de este presentador, gurú de Eurovisión metido a pitonisa por un día...



Indignado con el pitoniso Uribarri. Los gin-tonics
han hecho su efecto...

Como era de esperar, mis favoritos se pegaron un sonoro batacazo. Bosnia-Herzegovina y Georgia quedaron al menos en unos dignos 10º y 11º puestos, respectivamente, pero Francia sólo consiguió un 18º, por debajo incluso de España. Por cierto, es de justicia que diga que, escuchadas las 25 canciones finalistas, el "Chiki-Chiki" me parece de lo mejorcito que había, y casi hubiera sido un honor quedar el último, teniendo en cuenta quiénes y con qué ocuparon el podium. Reino Unido y Alemania últimas, vaya, vaya. Muy fuerte, dos de los Big Four (*) en la cola. Y España y Francia, los otros dos, muy cerca de ella. Siempre he pensado que Eurovisión lo tenía que ganar Reino Unido un año sí, y el otro también. ¿Acaso no es la cuna del pop comercial? ¿De dónde salieron los Beatles, Stones, Police, Pretenders, Specials, Joy Division, Smiths, Depeche Mode, The Cure, Magazine, The The, Human League, Simple Minds, Tricky, The Clash, Massive Attack, Portishead, y un enorme etcétera?

En su lugar, ganó Rusia, con la canción "Believe". Los rusos debían tener muchas ganas, pues el intérprete, Dima Bilan, ya había participado en 2006, quedando segundo en aquella ocasión. Pero la verdad, me froto los ojos, y sobre todo los oídos, y no entiendo como este aprendiz de Enrique Iglesias ha podido ganar, sobre todo teniendo en cuenta que salió al escenario acompañado de un colgao que hacía ver que tocaba apasionadamente un violín - al parecer era un Stradivarius auténtico - y, ¡atención!, de un patinador sobre hielo que parecía el hermano feo de Adrien Brody (**)... Más friky, imposible. Chikilicuatre es un dandy comparado con los dos comparsas con que compareció el amigo Dima.




Dima Bilan y sus muchachos


El "apuesto" patinador ruso

Y después, como necesario colofón, permanecí en TVE para ver el típico programa especial en el que comentan la jugada. No aguanté demasiado, la Raffaella estaba empeñada en repetir una y otra vez que España había creado un precedente que será imitado en el futuro por los demás, elegir su representante a través de My Space. Es indignante que se dilapide el dinero público de esta lamentable manera. Como invitando Boris Izaguirre, que no entiendo que pintaba en este programa pretendidamente musical. Se dedicó a lo que mejor sabe hacer, acaso lo poco, cacarear y mostrar su plumaje. Este personaje ha sustentado su fama y fortuna en su participación como colaborador en "Crónicas Marcianas", siendo su principal aporte al programa la exhibición reiterada de su micropene. Ello le ha dado hasta para escribir una novela, que ha sido finalista del pasado premio Planeta.


Hasta el sábado, un ejemplar de tal obra - obviamente regalada por el editor - descansaba sobre mi mesita de noche desde hacía meses, pues había sido incapaz de pasar de la segunda página. No soy homófobo, pero nunca he soportado a las locas. Y el sábado noche decidí que no le daré una oportunidad al Boris escritor hasta que no dignifique su conducta. Esa dignificación no consiste en volverse heterosexual, sino en dejar de ir soltando plumas por los platós de las televisiones. Así que "Villa Diamante" descansa ahora sobre el suelo de mi dormitorio, esperando darle destino, que en estos momentos se debate entre ser devuelta a la editorial o perecer en el fondo del cubo de la basura. Oh, debería ser reciclada, lo sé, pero ¿ acaso no sería ese un final demasiado lujoso para el libro?




(*) así llamados por ser los principales miembros de la UER ( Unión Europea de Radiodifusión) y los mayores sustentadores económicos del festival; por ello, tienen el privilegio de acceder directamente a la final. Por cierto, al menos España ya ha recibido "un toque" por parte de la UER para que suba la calidad musical de su canción el año que viene


(**) el maromo de Elsa Pataky, para los despistados

viernes, 23 de mayo de 2008

Venciendo al atleta griego

(XXX Cursa El Corte Inglés, 11.000 m, 18.05.2008)





La carrera de El Corte Inglés es la carrera popular por excelencia. Para muchísima gente, entre la que me cuento, ha sido la primera carrera popular que ha disputado en su vida. Es la carrera más masiva de Europa, por encima de la Stramilano italiana; este año hemos sido 54.795 corredores. Además, esta carrera tiene el record Guinness como la mayor carrera del mundo desde 1994, año en el que que consiguió poner en la linea de salida a 109.457 atletas. Es, en suma, "la carrera". Como anécdota, mucho atleta inexperto la conoce como "la maratón de El Corte Inglés", porque sus 11 km de recorrido, con una dura subida al Estadio Olímpico, la convierten an una prueba muy difícil para el que está desentrenado o poco familiarizado con las carreras de fondo.


El año pasado fue mi primera participación, y me decepcionaron el mogollón y el caos de la salida; sólo existían dos cajones, una para atletas federados y el otro para al resto. Y dentro del resto convivían atletas populares habituales con personas en muletas, sillas de ruedas, cochecitos de niño... Es muy respetable, es maravilloso que participen; pero la organización debería situarlos al final de la salida, así como a aquellas personas que van a realizar el recorrido andando, no corriendo. Así que me prometí a mi mismo que o me federaba o no corría la prueba de este año. Finalmente no ha sido necesario, pues por primera vez en la historia la división en cajones se ha hecho de otra forma: atletas federados o con chip amarillo en un cajón, y los demás en el otro. El chip amarillo es un pequeño dispositivo que se lleva en una zapatilla y que permite controlar tu tiempo. Su uso es ilimitado, mientras que en la mayoría de carreras cornometradas se usan chips blancos, de un solo uso. El chip amarillo se amortiza en pocas carreras, así que decidí adquirirlo y hoy lo voy a estrenar.


La salida está prevista para las 9:30 de este espléndido y soleado domingo en el que en principio se preveía lluvia, por lo que olvido mis habituales gafas de sol en casa. Llego a la zona de salida, al principio de Paseo de Gracia, con casi una hora de antelación, mientras escucho el considerado mejor disco de Peter Tosh, el espléndido "Equal Rights" . Caliento dando un par de vueltas a la manzana, y me despojo de la camiseta vieja de manga larga que llevo para taparme, y la dejo debajo de un kiosko de helados.


Una cosa que mola es que me han asignado un dorsal con un número muy bajo ,de 3 cifras. En una carrera en la que más de 40.000 corredores lucirán dorsales de 5 cifras le hace sentirse a uno de los favoritos, "de los guays", jaja...



Por cierto que al ser el 30º aniversario de la prueba, la organización ha adjudicado dorsales dorados a los que hayan acreditado su participación en 25 ediciones o más, y plateados los que hayan participado en 15 o más, sin llegar a 25. Todos ellos reciben además camiseta conmemorativa. Marisa, la veterana atleta popular de mi gimnasio,correrá con dorsal dorado, como era de esperar. Esta mujer no se pierde una carrera!

Entro en el cajón de salida y allí me encuentro a Oriol. Sorpresa, pensaba que no iba a participar en esta prueba. Charlamos un rato mientras calentamos, y acordamos hacer la carrera juntos. Yo no la quiero correr a tope, para no desgastarme de cara al 1 de Junio, donde correré un 10.000 en el que pretendo mejorar mi marca. Además, desde el jueves estoy experimentado los inequívocos síntomas de unas inoportunas anginas: fiebre, dolor en la garganta al tragar, debilidad muscular... Estoy aguantando estos días a base de gelocatiles, bucometasanas y demás potingues. No he ido al médico porque ya sé lo que va a recetar, antibióticos, que me dejarían atontado para esta carrera. Ya iré al médico por la tarde :-)


Así pues, Oriol y yo decidimos hacer estos 11 km por debajo de 50', lo que se consiguirá con un ritmo promedio de 4' 33" / km, muy asequible para nosotros, habituados a correr los 10.000 por debajo de 4' 15" / km. . Eso sí, hay que tener en cuenta la dura subida al Estadio Olímpico desde la Plaza de España, que se debe intentar compensar con las bajadas y forzando el ritmo en los últimos kilómetros.





Tomamos la salida desde las primeras filas, y de nuevo, desagradable sorpresa. No entiendo de donde han salido , pero delante nuestro hay niños y atletas lentos ¿ Se habrán colado en el cajón? Ya estamos como siempre, habrá que buscar acera para adelantar y coger un buen ritmo. Oriol y yo empezamos a esquivar, y hasta bien entrada la calle Aragón no se puede correr con cierta comodidad y soltura. Oriol me hace señas de que me relaje, que hemos salido muy fuerte. No he visto el cartel del km 1, y no por tanto no tenía ni idea de la calidad de nuestra salida.


Llegamos a la plaza España a muy buen ritmo, corriendo por debajo de 4' 30" sin problemas. Es hora de emprender la subida hasta el Estadi Olímpic. Acordamos subir a un ritmo tranquio, entre 5' 00" y 5' 30", con calma. Seguramente lo hicimos más rápido, si es que siempre me acelero :-) Llegamos al primer avituallamiento, y le comento a Oriol que la subida me ha parecido fácil. Tenía que haberme callado, ya que el segundo repecho hasta el Estadi Olímpic de Montjuïc es durísimo. Por cierto que ya casi llegando, veo una figura que me es familiar. Sí, es él , y le saludo. "¡Don Javier, buenos días! ¡Aquí un cliente!". Me corresponde al saludo, y aplaude y anima a los corredores. No es otro que el gran Javier de las Muelas, mítico coctelero barcelonés, fundador y propietario de los imprescindibles bares Gimlet y Dry Martini - entre otros proyectos -, nacido como yo - y Xavier Sardà, digo ya de paso - en el barrio de Sant Andreu. Me encanta haberme encontrado con una de los personajes referentes de la Barcelona cosmopolita.



Javier de las Muelas


Bien, entramos en el Estadi Olímpico. Es emocionante dar una vuelta casi completa en la misma pista donde en Barcelona '92 compitió Carl Lewis y Fermín Cacho ganó los 1.500 m . Salimos del estadio, donde hay situado un control de tiempo, en 29' 56". Enseguida viene un segundo avituallamiento, y me lanzo con rapidez a aprovechar la bajada. Oriol se queda algo rezagado, y decido seguir. Un poco más adelante, me doy cuenta de que tengo una zapatilla desabrochada, ¡maldición! Decido pararme en una curva, me la ato y pa' lante. Doy caza a Oriol, que me había sobrepasado, y sigo bajando con rapidez, que aún se puede aprovechar. llegando al final de la bajada, veo que Oriol me sigue de cerca, así que reduzco un poco el ritmo y volvemos a emparejarnos. Hemos aprovechado bien esta bajada, porque vamos con un promedio para bajar con holgura de 50'.

Ya bajamos por Lleida, Tamarit, y quedan los últimos 3 kms de recorrido. Vamos a seguir a este ritmo, con la tranquilidad de que el objetivo marcado se va a cumplir. Llegamos al km 10, queda sólo uno, y le pido a Oriol que apretemos un poquito. Así lo hacemos, y cruzamos la meta al unísono en 48' 39", 1' 20" menos que lo previsto. En tiempo oficial, a Oriol le adjudican un segundo menos que a mí. ¡Gran carrera! Y enseguida, a pesar del sol y el calor, noto escalofríos y se me pone la piel de gallina. Está claro que estoy enfermo. ¡Pero he vencido al atleta griego! (*)


He derrotado al griego


Puesto 212 sobre los 1656 atletas que han corrido con chip amarillo (entre ellos el campeón, obviamente, que ha corrido en 33' 09"). Lugar 67 de mi categoría, corredores entre 40 y 49 años. El lugar en la general aún no lo sé, pero seguro que está entre los 1.000 primeros, quizá 500-600, ya que el año pasado con una participación similar y 54' 50", llegué en el lugar 1.204 en la general y el 146 de mi categoría; 79 puestos de mejora están muy bien.




Unos tragos a la coca-cola con que nos obsequia la organización a la llegada - podríamos poner al menos Aquarius, digo yo - , comprouebo que ha desaparecido mi vieja camiseta del kiosko, así que decidí subir hacia mi casa trotando, para no enfriarme. Cuando llego a Diagonal, continuo por Córcega a apso ligero. 3 kilómetros de regalo, no está mal. Oh, aún me da tiempo de cruzarme, en el Paseo San Juan, con otro personaje fundamental de la Barcelona de finales del siglo XX: se trata del inefable Flowers, el fotógrafo mod, adalid del pop-art. Me viene a la memoria el día en que elogió mi estética antes de un concierto en el viejo Zeleste de la calle Platería (hoy convertido en una franquícia de Desigual). Yo lucía un traje recto negro, con americana de 3 botones, camisa blanca, y corbata negra muy estrecha. Muy mod. Eso sí, chapa de Joy Division, en lugar de The Jam o The Who :-) Lástima que no conservo foto de tal evento...



Flowers


Pulsimetría:


Peso antes de la carrera: 72 kg; peso después, 71,1 kg

Frecuencia cardíaca máxima (FCMax) teórica: 187 ppm

Calorías consumidas: 875 kcal

Pico cardíaco: 186 ppm (99,5% FCMax)

Frecuencia Media: 173 ppm (92,5% FCMax)

Tiempo en Zona de Alta Densidad (>90% FCMax): 42’

Efecto de Entrenamiento (escala 1-5) : 5,0 Over Reaching (Esfuerzo Excesivo): “Aumento drástico de la forma física aeróbica si se permite recuperación adecuada con posterioridad. Alta demanda de recuperación. Mayor riesgo de entrenamiento excesivo si se repite con demasiada frecuencia”

(*) nos referimos, como no, a Amigda Litis :-)

miércoles, 7 de mayo de 2008

Negroni, Camparinette y familia...

(dedico este artículo a mi compañero Rafa G., que me ha pedido que hablase del Negroni. Espero que sea de su gusto, así como espero que lo lean y disfruten Michele, Mary Carmen, Antonella, Susana, Cristiana...)


El Negroni es un cocktail clásico típico italiano, y que no ha visto su popularidad menguada con el paso del tiempo. Es uno de los cocktails oficiales de la IBA (International Bartenders Association) y, como no, hay una curiosa historia que explica como fue su invención: estamos en 1919, en el Caffè Casoni de Florencia. El conde Camillo Negroni, le pide al bartender Fosco Scarselli que añada gin a su cocktail aperitivo habitual, el Americano. Nace aquí y así el Negroni.


El Americano, el cocktail que le dio origen, no es más que una mezcla al 50% de Campari y vermouth rosso, servida sobre hielo con una rodaja de naranja. Opcionalmente, se le puede añadir soda. Como vemos, la feliz idea del conde Negroni fue substiuir esa soda opcional por un lingotazo de ginebra :-). El Americano al parecer fue creado en 1860, y era conocido inicialmente como Milano-Torino, al proceder el Campari de Milán y el vermouth (Cinzano) de Turín. Llegado el siglo XX, el cocktail era muy del gusto de los norteamericanos, así que su nombre mutó a "Americano".



Volviendo al Negroni, hemos visto que es un mezcla a partes iguales de gin, Campari y vermouth rosso, servida en vaso con hielo y decorado con rodaja de naranja. Pero el que esto escribe, amante de lo clásico, prefiere reforzar el gin para reducir el dulzor, y servir en copa de cocktail, con un twist de naranja. Procediendo de esta forma, el Negroni muta a Camparinette. Así suele ser servido en Estados Unidos, aunque además le añaden un chorrito de soda y sustituyen la naranja por limón.



Otro cocktail clásico de la familia Campari, y por cierto excelente pick-me-up (*), es el Garibaldi, sencilla mezcla de Campari y zumo de naranja recién exprimido. Esta refrescante bebida funciona como reconstituyente ya que el Campari aporta la parte de alcohol necesaria para calmar el "mono", además del gran efecto medicinal que tienen los bitters, con sus hierbas y azúcares simples para calmar el estómago, mientras el zumo ofrece ese necesario aporte de Vitamina C.


Otras variantes interesantes del Negroni son: el Negroni Sbagliato (Negroni "erróneo"), donde se sustituye el gin por spumante brut; el Negroski, con vodka en lugar de gin; el Negroni estilo Zimbabwe, en el que se añade a los componentes habituales el zumo de media naranja.

NEGRONI straight up (**) (CAMPARINETTE)

1/2 Gin ( 6 cl)
1/4 Campari ( 3 cl)
1/4 Vermouth dulce (rosso) ( 3 cl)
twist de naranja

Graduación alcohólica: 32º
Contenido alcohólico: 30,7 gr
Hidratos de carbono: 12,1 gr







Se vierten los ingredientes en un vaso mezclador lleno de hielo hasta las 3/4 partes. Se remueve con delicadeza, se cuela y se sirve en copa clásica de cocktail previamente enfriada. Finalmente, un twist de naranja y ya se puede servir. En casa me encanta servirme un Camparinette antes de una comida italiana como el Ossobuco in gremolata, plato que me atrevería a decir cocino con cierta maestría.






La gran ventaja del Negroni, y no digamos ya del Americano, es que se puede pedir en cualquier bar, ya que los componentes suelen estar disponibles en cualquier establecimiento hostelero de mediana calidad. Su otra gran ventaja es que requiere escasa pericia del camarero. Por ello Negroni y Americano son mis aperitivos de elección en aquellos restaurantes - lamentablemente, los más - en que no se sirven cocktails, y por tanto debo renunciar a mis habituales Manhattan y Dry Martini. Suelo pedir el Americano, de una tacada, con la siguiente frase lapidaria: "un Campari con Martini Rosso , mitad y mitad, en vaso ancho con hielo". Si el camata es muy bueno, te pondrá una rodaja de naranja y preguntará si deseas un chorrito de soda. Si es simplemente bueno, no te ofrecerá la soda, pero sí te pondrá la rodajita de naranja en el vaso, sin que se la pidas. Si no es bueno pero sí en cambio es detallista, te preguntará si deseas una rodajita de naranja o limón. Y si finalmente resulta ser un negado, se la tendrás que pedir tú...


Curiosamente, un día estaba en La Taberna del Cura - restaurante vecino del barcelonés Botafumeiro -, utilicé mi "truco" habitual para pedir el Americano, y ante el desconcierto del camata, pasó por allí el maitre, y dijo : "el señor te está pidiendo un Americano. Lo desea con soda, ¿caballero?". Luego me confesó que había trabajado como coctelero durante muchos años :-)


La verdad, no suelo pedir el Negroni usando estas estrategias, me da un poco de vergüenza, porque ya son demasiados componentes, y si tienes la mala suerte de que te toque un camarero torpón ya la has cagado. Y los malos camareros son los más, y cada vez serán más, lamento decir esto, pero ya se sabe que hoy en día la rotación en el sector de hostelería es brutal, y al parecer en America Latina, China o India no enseñan coctelería a los muchachos que luego vienen a vivir y trabajar a nuestro país...


Bueno, confieso que un glorioso día si utilicé mi truco coctelero para obtener un Negroni, recreándome un poquito y todo. Estaba acompañado por algunos colegas del trabajo antes de una cena de empresa, en el bar La Bolsa de la calle Tuset. Me tocó una camarera jovencita, y después de servir los sendos Licor 43 con piña que le pidieron mis dulzones acompañantes L.G. y V.A. (***) - ¡y eso como aperitivo! Y de postre que pediréis, ¿chute de glucosa en vena? - me decidí por instruir a la chica:



"Mira, en ese vaso , vaya, ¿ no tienes otro que no sea de tubo? En fin, nos apañaremos con este... Anda, ponme un hielo más, por favor. Eso es. Ahora un chorro de Bombay... Sí, es ginebra, sí... ¡Ya está, vale! Ahora Campari... Sí mira, tienes la botella allá... A ver... Ok, suficiente, y para acabar, Martini rosso. Bien. Puedes removerlo un poco, ¿por favor? ¿ Y me pones una rodajita de naranja? Gracias. ¡Felicidades, acabas de prepararme un Negroni!" (Joder, al menos la moza podía haber sonreido un poco y simular gratitud por la lección magistral con que acababa de obsequiarla).


Probablemente este método sea un tanto peculiar, lo admito. Funcionó con esta chavalita, pero sería de dudosa eficacia frente a un camarero "con los huevos pelados". Así que voy a prepararme, lo ensayaré incluso, para ir soltando por esas barras del mundo: "Hendrick's, Campari, Martini Rosso a partes iguales, en vaso ancho con hielo". ¿No hay Hendrick's? ¿Bombay tienes? ¿Tanqueray? ¡Ah, una rodajita de naranja, por favor!


NEGRONI (on the rocks)

1/3 Gin ( 4 cl)
1/3 Campari ( 4 cl)
1/3 Vermouth dulce (rosso) ( 4 cl)


Se vierten los componentes en vaso ancho con hielo, se remueve con cucharilla, y se añade una rodajita de naranja.







AMERICANO

1/2 Campari ( 4 cl)
1/2 Vermouth dulce (rosso) ( 4 cl)

Se prepara directamente en vaso bajo con hielo. Opcionalmente, se completa con chorrito de soda. Decorar con rodaja de naranja.






NEGRONI ESTILO ZIMBABWE

1/3 Gin ( 4 cl)
1/6 Campari ( 2 cl)
1/6 Vermouth rosso (dulce) ( 2 cl)
1/3 zumo de naranja ( 4 cl)

Se agita en coctelera, se cuela y se sirve en vaso ancho con hielo, con el borde del vaso azucarado.


GARIBALDI

3/10 Campari
7/10 zumo de naranja

Se prepara directamente en vaso con hielo.



(*) se llama pick-me-up a aquellos cocktails reconstituyentes, buenos por sí mismos, pero además útiles para recuperarnos de las temidas resacas. Entre ellos destacan, además del Garibaldi, el Bloody Mary, el Bull Shot, el Horse's Neck y el Corpse Reviver. Hablaremos de ellos en detalle algún día.

(**) straight-up : servido en copa de cocktail sin hielo. Se contrapone a "on the rocks", es decir, servicio en vaso con hielo.

(***) menciono sólo las iniciales de estos amigos para evitarles el escarnio público que sin duda merecerían, por beber esos combinados asesina-diabéticos.

Truco del día: en las bebidas que se sirven en vaso con hielo, éste debe llegar al menos a los 3/4 de altura, o incluso hasta arriba. Con poco hielo, la dilución es demasiado rápida, y además se calienta la bebida. Una cantidas generosa de hielo permite que el último sorbo sepa igual que el primero.

jueves, 1 de mayo de 2008

2 segundos de más, 9 años de menos

(XXIV Milla Sagrada Familia, 1.609 m, 27.04.2008)


(Dedico este artículo a mis amigos Nacho M. , Enrique S. y Carlos de V., por sus consejos para mejorar el blog. Empezaré por suprimir los colorines rastas rojo, amarillo y verde, que dificultan la lectura).




Llevo ya varias semanas con un entrenamiento para competir en 10.000 m, con la vista puesta en el 1 de Junio. Pero antes está la Milla de la Sagrada Familia. Para prepararla, he adaptado mi entrenamiento y he estado haciendo durante un par de semanas dos días de series semanales, en lugar de uno, para así ganar velocidad. El año pasado hice la milla en 6' 12", después de haber conseguido semanas antes un tiempo de 4' 17" en 1.200 m . Puesto que este año vengo de hacer ese mismo 1.200 en 4' 00", tengo esperanzas fundadas de bajar de 6' 00" en esta carrera.

El día empieza con una mala noticia: mi báscula arroja un peso, antes de desayunar, de 73,7 kgs, exactamente 2,1 kgs más que la semana pasada. Desde hace meses mi peso oscila entre 71 y 72,5 kgs, y me mantengo en esta banda. Pero esta semana empece con el vinito y los cocktails el martes, ha habido diversas ocasiones sociales... He hecho el cálculo y me he administrado en estos días unos 375 gramos de alcohol, el equivalente a botella y tres cuartos de whisky. El alcohol, contrariamente a lo que la gente suele pensar, "no engorda" por sí mismo ,(salvo que se trate de licores dulces, de alto contenido en azúcares simples), pero sí interrumpe la lipólisis - quema de grasas - porque el metabolismo consume los aportes calóricos siguiendo este orden: 1) alcohol 2) glucógeno 3) grasa corporal 4) proteína muscular . Por tanto, el exceso de alcohol hace que el glucógeno no llegue a consumirse del todo, y se transforma en grasa; por supuesto, la grasa que ya se tenía en exceso no se consume, y como resultado, los kilitos de más... Según mi báscula, 1,6 kgs más de grasa, 0,5 kgs más de agua.

Llegando a la zona de la carrera, me dice Paula: "esos dos kilos de más son dos tetra-bricks". ¡Cuánta razón! Me imagino la escena, voy a salir a correr con una mancuerna de un kilo en cada mano, por culpa de mis excesos, no en la ingesta sólida, sino en la líquida. Y por otra parte, no se debe competir habiendose excedido con la bebida el día anterior. Luego todo son lamentaciones... En fin, ya estamos ahí, ¡a calentar!



Calentando cerca de la meta


Hago un calentamiento más fuerte de lo previsto, ya que me he quedado sin pilas en la cámara. Como no puedo privar a mis lectores de un documento gráfico tan esencial, decido subir trotando ligero hasta mi casa, que está 5 manzanas al norte de la Sagrada Familia, una subidita tolerable. Bajo algo más lento, cambio las pilas de la cámara, y me voy ya a la salida a estirar, que faltan apenas 10 minutos para que den el pistoletazo de salida de mi carrera, de la categoría veteranos 2, a la que pertenecemos los atletas entre 35 y 46 años.



Calentamiento. Música: African, PETER TOSH.



Me ha llamado la atención que el cronómetro situado en la meta parece que está al revés, "da la espalda" a la meta. Al principio pienso que han cambiado el sentido de la marcha, pero no. Mi compañera de gimnasio Marisa - que corre en la categoría de Veteranos 1 - me comentó días después que no, que simplemente, "se equivocaron". Al parecer, para las carreras posteriores, pusieron un coche de la organización con el cronómetro. Por cierto, moltes felicitats Marisa, que creo que mejoraste tu marca. Prepárate, que dentro de 2 años correré en tu misma categoría :-)



Bien, esto está a punto de empezar... La Milla consiste en un circuito urbano que da una vuelta y media a la denominada "Isla Gaudí", formada por lo que serían 3 manzanas del Eixample ocupadas por el Templo, la Plaza Sagrada Familia y la Plaza Gaudí. El circuito es llano, salvo la subidita entre Mallorca y Provenza - por la que se pasa 2 veces - y la bajada de Provenza a Mallorca. Son las 9:45 y hace un día soleado y caluroso; sería mortal para un maratón.




El circuito



Somos 136 corredores en esta categoría, 18 de los cuales mujeres. Esta carrera no será como la que disputé de 1.200 el mes anterior; aquí hay buenos populares, algunos con marcas por debajo de 5', así que prudentemente opto por salir hacia la mitad del pelotón, no tiene sentido buscar la "pole position".


Pistoletazo de salida. Tardo unos dos segundos en cruzar la linea de meta, y pongo en marcha mi cronómetro. Enseguida busco la "cuerda", pegarme a la derecha, porque recuerdo que el año pasado corrí demasiado escorado hacia el exterior del circuito. Primera subidita , recta y allí la meta. No empezamos bien, porque para bajar de 6' 00" convenía pasar aquí en menos de 2', y no lo he conseguido. Habrá que esforzarse más en esta vuelta completa que resta...



Pasando por primera vez por meta, 536 metros. Música: Black A.M., WATKINS.

Intento incrementar mi ritmo, y paso por la salida, 1.073 metros, en menos de 4' según mi cronómetro. He recuperado la floja salida, y si consigo mantener el ritmo, lograré mi objetivo de bajar de 6' 00". En todo caso, es muy probable que consiga como mínimo mejorar mi marca de 6' 12" del año pasado. Pero viene esa subidita, que es muy mosqueante... ¡Cúanto se sufre en el medio fondo! Estoy de acuerdo en que "la carrera de la muerte" son los 400 m, porque te pasas esprintando algo más de un minuto. Pero para un corredor de fondo, también se "muere" en el medio fondo; lo vivimos como una carrera de velocidad pura. La milla se me hace eterna, y eso que son sólo 409 metros más que los 1.200 m, distancia que paradójicamente se me da bien...
Llego a la última curva, y recta final. Aquí si que debo decir que no poder ver el cronómetro oficial es fatal. Porque esta carrera, en la que los atletas no llevamos chip, será cronometrada con el código de barras del dorsal, lo que sucede metros después de la meta. Es decir, doble handicap: los segundos perdidos en la salida + los perdidos de la meta al control.
Como no veo el cronómetro, que nos da la espalda, doy un último vistazo al mío, y veo que voy justito. Intento incrementar el ritmo - aunque con la sensación de no estar dándolo todo - y cruzo la meta, cuando mi cronómetro marca 5' 59" y según se ve en el video, 6' 01" es el tiempo oficial...



Llegando a la meta. Música: Ignore the machine, ALIEN SEX FIEND

He mejorado mi marca en 11", pero la verdad, esperaba algo más, después de mi gran resultado en el 1.200 del mes anterior. Entonces, octavo sobre 127 corredores. Hoy, 43º sobre 118. Es una "pequeña" diferencia. Claro que tambíen influye el prestigio de la carrera, aqúi había corredores muy cualificados. Seguramente motiva más ser cabeza de ratón que cola de león. El hecho de salir en primera línea, saber que puedo ser de los primeros, hizo que lo diera todo. En esta Milla, el sentirme un "miserable", hace que mi esfuerzo disminuya cuando debería aumentar... Anyway, la próxima vez, hay que ser más serio... Menos cubatas, y más "curratas", o sea, moderación o abstinencia de alcohol los días antes de la prueba, y hacer más series de velocidad pura.


Estirando cuadríceps al acabar



Me he vuelto muy ambicioso, la simple mejora ya no me vale, ahora quiero determinadas marcas. Pero bueno, sí tengo dos satisfacciones después de esta carrera... La primera, comprobar en la clasificación que no me ha superado ninguna atleta femenina de mi categoría; la campeona ha hecho 6' 16", 15 segundos más que yo, peor marca incluso que la mía del año pasado. No es un tema de machismo, que nadie se confunda; es algo parecido a lo que pasa en el tenis: un jugador masculino de cierto nivel no debe ser superado por una fémina, al menos de su categoría de edad. Objetivo cumplido.


La segunda satisfacción llega a las 12 de la noche. Puesto que he tenido un pico cardíaco de 187 pulsaciones por minuto en la carrera, mi pulsímetro me pregunta si deseo actualizar mi frecuencia cardíaca máxima, que en teoría era de 181. Hace unas semanas eso ya había sucedido - acabada la Cursa dels Bombers - , y decidí no actualizar. Esta vez le digo que sí con mucho placer. La fórmula que utiliza mi cacharro para calcular la máxima ya la he comentado alguna vez, es FCMax= 210 - 0,65 * edad en años . Según eso, una FCMax de 187 ppm corresponde a una edad de 35 años :-) Así que mi corazón acaba de cumplir -9 años, ¡magnífico! Bueno, este dato es para vacilar de cara a la galería, lo verdaderamente importante es que una frecuencia mayor me ofrece una abanico más grande de frecuencias cardíacas de entrenamiento (de 42 a 187), y además me permitirá incrementar la intensidad de mis entrenamientos: más kilómetros y más velocidad.

Os dejo con unas imágenes de las que no disponía en su momento, de mi carrera de 1.200 m. del pasado 30 de marzo. Corresponden a los últimos 200 metros de la prueba.



He adelantado a 3 ó 4 corredores desde la esquina...


En la foto estoy adelantando al corredor que quedó undécimo. El que va detrás de nosotros finalizó duodécimo. Voy en plena progresión desde la esquina que se ve al fondo. Desde aquí al final, aún me dio tiempo de adelantar a dos corredores más, uno de ellos casi sobre la línea de meta, y eso me dió la octava plaza. Obsérvese en la siguiente foto, un zoom sobre la anterior imagen, cómo yo voy fresco , a tope, volando sobre el asfalto, y el otro corredor ya está rezando para que llegue la meta... Fijaos también en la gran diferencia en la posición de los hombros y el movimiento de los brazos entre un servidor y los otros dos corredores. Creo que he mejorado bastante en mi técnica. No es que lo diga yo, es que José Manuel ha empezado a elogiar mis movimientos en carrera, que hace año un año catalogaba de "rígidos" :-)



Sobrepasando al 11º corredor


Acabo con otro zoom sobre este rejuvenecido atleta :-) Hasta muy pronto!

A muerte hasta la meta


Pulsimetría SUUNTO:

Frecuencia cardíaca máxima (FCMax) teórica: 181 ppm
Calorías consumidas: 112 kcal
Pico cardíaco: 187 ppm (103,3% FCMax)
Frecuencia Media: 180 ppm (99,4% FCMax)
Tiempo en Zona de Alta Densidad (>90% FCMax): 5’
Efecto de Entrenamiento (escala 1-5) : 2,7 Maintaining (mantenimiento): “Mantiene la forma física aeróbica.Desarrolla la base para un entrenamiento más intenso en el futuro. No tiene un gran efecto sobre la mejora dle rendimiento máximo".